UGT Canarias hace llamamiento a los trabajadores y trabajadoras a participar en las concentraciones convocadas para el próximo 10 de septiembre a las 10.30 h ante las sedes de las Patronales de Las Palmas de Gran Canaria y Santa Cruz de Tenerife. Este miércoles el Congreso de los Diputados abordará la reducción de la jornada laboral sin merma salarial, una reivindicación histórica que debe traducirse en avances reales para la clase trabajadora. Para el secretario general de UGT Canarias, Manuel Navarro, se trata de “un momento clave” para mejorar la calidad laboral y de vida de los trabajadores. “Ya es hora de que esto sea una realidad, más de 40 años sin ajustes en este sentido, la vida y las obligaciones han cambiado y es necesario aplicar este ajuste”.
La reducción de la jornada laboral a 37,5 horas responde a un criterio básico de justicia social y reparto del progreso, en sentido, la central sindical considera que la clase trabajadora ha sostenido durante años el crecimiento económico y la competitividad de las empresas. Sin embargo, este esfuerzo no se traduce en mejoras proporcionales de sus condiciones laborales. El reconocimiento de esta reducción supone, por lo tanto, reconocer este esfuerzo y repartir de forma más justa los beneficios del progreso económico.
Además, es un factor clave en la mejora de la salud laboral al favorecer la reducción del estrés, la ansiedad y el agotamiento. Un factor que desde UGT se valora como “fundamental” a tenor de las últimas cifras que reflejan el incremento de los problemas de salud mental vinculados al trabajo. “Cada vez hay más casos de depresión y de ansiedad, es un tema que nuestros delegados y delegadas nos transmiten constantemente y que debe ser abordado desde diferente perspectiva, la reducción de la jornada es una de las medidas que puede ayudar a reducir esto”, añadió Navarro. A ello se une la mejora de la conciliación familiar, tan complicada en la actualidad.
En cuanto a la productividad, una de las cuestiones que más preocupa a la Patronal, desde UGT Canarias se considera que la reducción a 37,5 horas no es contraria a su crecimiento, más bien todo lo contrario. “Concretar la jornada en menos horas, no significa trabajar menos en términos de productividad. Es más, ya se hace en otros países europeos que son punteros a nivel económico con lo cual es una excusa más por parte de los empresarios”, añadió Navarro.

